Es una persona con actitud abusiva que busca desprestigiar una marca o a un profesional de diferentes formas, siendo su objetivo principal hacer que la imagen de esa empresa se vuelva negativa. Existen distintos tipos: algunos se generan por un mal servicio, otros para eliminar a la competencia, hasta existen casos en los que solo se busca generar polémica para darse a conocer.

Es un enemigo muy común en el marketing digital. En ocasiones también es denominado como hater, aunque este término es más específico para hacer alusión a los usuario que son más conocidos por hacer críticas en busca de atención.

Por el contrario, los troll pueden ser más agresivos y peligrosos, convirtiéndose en hackers para robar información o afectar a los recursos digitales de la marca.

Diferencias con los Bots

También es necesario hacer una distinción propia con los bots, que son una inteligencia artificial, y funcionan de forma automática para difundir mensajes en redes sociales y otras plataformas.

Estos tienen una finalidad masiva, y pueden ser usados con la intención es desprestigiar una marca o figura pública generando comentarios falsos de forma masiva.

Igualmente, son utilizados para impulsar campañas de spam o aumentar el número de seguidores en redes sociales, ya que suelen ser confundidos por usuarios reales, aunque algunos son construidos a base de identidades robadas.

Los bots también son polémicos por que difunden fake news o noticias falsas en Internet. Por ello, también se ha demostrado que son capaces de manipular la opinión pública y generar cambios en la perspectiva política de las masas.

¿Cómo deshacerse de los Trolls?

Los trolls, sin embargo, tienen una misión particular e individual y, en la mayoría de los casos, suelen hacer sus comentarios despectivos desde el anonimato, por lo que utilizan cuentas falsas para comunicarse.

En muchas ocasiones no cumplne su cometido debido a la falta de confianza que generan sus identidades digitales pero, actualmente, son cada vez más experimentados y crean perfiles más creíbles, lo que puede hacer que el resto de los clientes y seguidores confíen en lo que dice.

La mejor forma de deshacerse de ellos es responderles de forma directa y pública, pero no a su mismo nivel, sino utilizando palabras amables. Así los demás usuarios notarán que se trata de un bravucón más.