Sus siglas en inglés significan optimización para motores de búsqueda, y se trata de un conjunto de estrategias y técnicas de marketing digital que sirven para mejorar el posicionamiento orgánico de un sitio web, específicamente en los resultados de los motores de búsqueda.

Aunque actualmente el SEO también es relevante para posicionar mejor en redes sociales y cualquier plataforma digital, ya que todas hacen uso de buscadores y de parámetros  para resolver estas búsquedas.

El Search Engine Optimization es una de las prácticas más importantes en el marketing digital. Muchos expertos coinciden en que forma parte de su esencia, incluso la publicidad de pago no puede ser efectiva si no se tiene una buena estrategia de optimización.

Esto es lógico, ya que cualquier estrategia de marketing necesita de la visibilidad para ser efectiva.

El origen del SEO o Search Engine Optimization

Este proceso tiene un origen que va de la mano con la aparición de los motores de búsqueda. Cuando Google lanzó su primer algoritmo de posicionamiento en 1999 las personas se dieron cuenta que debían seguir algunas recomendaciones (ofrecidas por el mismo buscador), para garantizar que su sitio web apareciera en los primeros resultados de las búsquedas.

Una vez que se demostró que esas recomendaciones en realidad podían aumentar su tráfico, hasta conseguir y casi garantizar más ventas, todo el mundo empezó a implementarlas. Algunos expertos denominaron este proceso como optimización para motores de búsqueda.

Las había eran tan obvias que incluso fueron sobre-optimizadas, con las consabidas consecuencias. Si bien, Google y la mayoría de los motores de búsqueda, aún mantiene algunos parámetros en secreto, para garantizar la libre competencia en Internet.

¿Cuáles son los factores más importantes de la optimización?

Desde 1999 los algoritmos se han actualizado tantas veces que ya muchas estrategias de optimización han quedado obsoletas. Además, son tan inteligentes, que incluso ya comprenden muchas preguntas complejas del lenguaje humano.

Entonces, se han implementado miles de factores en ellos para determinar cómo, dónde y por qué deben posicionar un sitio web, siendo los más importantes la relevancia para el usuario y la autoridad.

El primero tiene que ver con la calidad de los contenidos, con respecto a satisfacer lo que busca el usuario.

El segundo con la cantidad de tráfico que atrae, más que nada gracias a la calidad de experiencia de navegación y otros parámetros.