Traducido como Retorno de la Inversión, se utiliza para definir un cálculo que permite medir la efectividad de una inversión. Se puede aplicar a cualquier área de un negocio, pero tiene mucho protagonismo en el marketing digital. El ROI o Return On Investment es utilizado para verificar si una estrategia digital está teniendo buenos resultados con respecto al dinero invertido.

Se puede llevar a cabo antes, durante o después de cada campaña. Así los analistas pueden cerciorarse que la ganancia sea positiva o darse cuenta de que existe una inversión negativa.

Cómo calcular el Return On Investment (con ejemplo)

Este indicador tiene una fórmula sencilla para determinar si los gastos en las campañas de anuncios son efectivos,  que se obtiene restando el beneficio obtenido y la inversión consumida, de la siguiente forma.

ROI = (beneficio o ganancia total – gasto o inversión) / gasto o inversión

Para obtener una cifra que indique un porcentaje se debe multiplicar el resultado de la fórmula por 100. Asimismo, si el resultado de la ecuación es mayor a la inversión significa que es positiva, por lo que se puede seguir desarrollando.

Pero si es menor, significa que se debe repensar la estrategia o eliminarla, ya que la empresa estaría perdiendo dinero. Se puede entender mejor con el siguiente ejemplo.

Si una empresa que vende helados hizo una inversión de 900 € en publicidad de redes sociales (incluye precio de gestor y coste de publicidad) y tuvo una ganancia de 2000 € procedente de los usuarios, la fórmula se aplica de la siguiente forma.

Retorno de inversión (X) = (2000 € – 900 €) / 900 €

X = 1,22 * 100

X = 122 %

Esto quiere decir que la heladería de paletas está ganando un 22? su inversión. No es mucho, pero con cada euro invertido está ganando 0,22 € adicionales. De esta misma forma, la empresa puede calcular el retorno de inversión de forma más específica. Por ejemplo, lo que invirtió en Instagram y en Facebook, y luego, puede hacer una comparación y saber cuál es más rentable.