Se trata de un término que se utiliza en optimización SEO para referirse a las veces que un sitio web es rechazado por los usuarios. Esta situación se presenta cuando los usuarios hacen una búsqueda en Google (o cualquier otro motor), hacen clic en un enlace e inmediatamente pulsan el botón atrás y entran en otro sitio. Esta acción se llama pogo sticking y es de gran relevancia para el marketing digital.

Este rebote por parte de los usuarios no solo afecta al sitio web en cuanto a conversiones, sino que también suele ser una alerta para el algoritmo del buscador, ya que lo interpreta como un indicador de baja calidad y relevancia. Si son muchos los usuarios que hacen esta acción lo más probable es que el posicionamiento se vea afectado.

¿Qué es Query?

En cambio, Query es un término que suele relacionarse con esta situación debido a que es un elemento que utiliza Google para saber cuántos usuarios llevaron a cabo la acción de rebote en el sitio en cuestión. Con esta medida el algoritmo realiza un cálculo en función del promedio normal de esta acción: si está por encima de la media entonces puede recurrir a una penalización.

Aunque no todo es malo, en caso de que la Query proporcione una medida de rebote que sea similar, o por debajo del promedio, entonces el algoritmo lo tendrá en cuenta como algo positivo y mejorará el posicionamiento.

¿Qué función tiene el pogo sticking?

A causa de estas acciones, Google pudo evolucionar y ofrecer una especie de vista previa en la SERP. Así los usuarios pueden verificar si la información resumida es de su interés y tomar una decisión más certera al hacer clic en los enlaces.

Actualmente, esta acción de rechazo se tiene en cuenta para evaluar la calidad del contenido, la velocidad de carga de página y la cantidad de anuncios apropiados. Es un elemento importante para desarrollar estrategias de marketing online más efectivas.