Es un término que se utiliza para hablar sobre la coincidencia que existe entre el nombre de un dominio, una palabra clave y el nombre de una marca. El EMD (Exact Match Domain), o en español, coincidencia exacta de dominio, era de gran valor para las estrategias de posicionamiento SEO, ya que otorgaba más probabilidades aparecer en los primeros lugares de las SERP.

En la actualidad, su utilización sigue estando vigente al apelar a la parte neuronal del marketing: una marca que tenga un sitio web con el mismo nombre de su dominio puede ser recordada durante más tiempo por los usuarios. Del mismo modo, un nombre de dominio relativo al producto o servicio que ofrece, también ayuda a lo mismo.

La historia de los EMD o Exact Match Domain

Con las primeras actualizaciones del algoritmo de Google muchos expertos de marketing digital notaron que esta coincidencia podía llevarlos hasta la cima de los resultados de búsqueda. Así que se disparó una competencia de compra y venta de dominios con nombres que coincidían exactamente con el de la marca, o bien, con palabras clave exactas.

Estos tipos de dominios de alta relevancia se acabaron con rapidez, pero en poco tiempo aparecían en subastas de hasta millones de dólares, especialmente aquellos que coincidían con nombres de grandes marcas importantes. Debido a esto, muchas empresas incluso hicieron sus precauciones y compraron dominios con sinónimos o nombres similares para evitar estafas. En estos días que coren, las empresas están protegidas por las Leyes de Registro de Marcas, y pueden solicitar la cesión a desaparición de los dominios que realicen estas prácticas.

¿Ya no son relevantes en la actualidad?

Durante el 2012 Google realizó una actualización importante para el parámetro de exactitud de dominios en búsquedas, con la finalidad de penalizar a los sitios que abusaran de esta ventaja para hacer spam. Actualmente, ya no siguen teniendo una gran relevancia respecto al posicionamiento orgánico.

Aparte, han aparecido dominios con mayor relevancia debido a las nuevas formas que tienen los usuarios de buscar por Internet. Por ejemplo, las búsquedas por voz que tienen características más conversacionales, por lo que coinciden con palabras clave de cola larga.